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La tercera generación del Transporter.

1979

En la primavera de 1979 se lanzó al mercado el nuevo Volkswagen Transporter que, además de numerosas novedades técnicas en el chasis y el motor, también contaba con una carrocería de nuevo diseño que ofrecía unas mejores condiciones de visibilidad, más capacidad de almacenamiento y mayor valor útil del vehículo. La tercera generación del Volkswagen Transporter supuso una pequeña revolución: los cálculos por ordenador a través del método de elementos finitos habían logrado "eliminar" en parte el bastidor de debajo de la carrocería y, a la vez, hacer el vehículo aún más rígido.

El comienzo del T3 no fue tan halagüeño como se había previsto, lo que quizás se pueda atribuir a sus prestaciones de marcha. Y es que el motor bóxer, todavía refrigerado por aire, tenía ahora que vérselas con una tara de 1385 kg. El motor más pequeño (1584 c.c.) no permitía superar los 110 km/h. La variante más potente (1970 c.c./51 kW/68 CV) impulsaba el vehículo hasta una velocidad máxima de 127 km/h en autopista, lo que suponía 3 km/h que su predecesor. Así que las indiscutibles ventajas del nuevo modelo al principio lo tuvieron muy difícil para convencer a la clientela internacional. El Transporter de la tercera generación únicamente logró convertirse en un modelo de éxito cuando su potencia y fuerza de arrastre aumentaron gracias al motor bóxer refrigerado por agua y, sobre todo, al motor diésel. Al fin y al cabo tenía mucho que ofrecer. La carrocería, 125 mm más ancha, disponía ahora de tres auténticos asientos en la cabina del conductor, el ancho de vía y la batalla habían crecido y, a la vez, el radio de giro era menor. Todo el habitáculo era ahora más grande, estaba mejor ventilado, era más seguro y tenía un aspecto más moderno.

Pero, una vez más, la novedad más importante se escondía bajo su piel exterior: la seguridad de marcha y el confort habían dado un enorme salto adelante. El eje delantero (doble brazo oscilante transversal, muelles helicoidales de efecto progresivo con amortiguadores telescópicos internos y estabilizador transversal) suponía el complemento ideal para el eje trasero de brazos oscilantes inclinados, en principio sin cambios. La capacidad de carga llegaba hasta valores próximos al mítico límite de los 1000 kg: 995 kg para el motor de 1,6 l y 30 kg menos para la versión más pesada de 2 l. La seguridad de marcha había mejorado considerablemente, tanto la activa como la pasiva. Los ensayos de colisión facilitaron el desarrollo de los elementos destinados a absorber la energía en caso de colisión frontal o lateral mediante su deformación controlada. La parte delantera de la cabina del conductor albergaba unas defensas situadas a la altura de las rodillas, mientras que unos perfiles de gran resistencia ubicados en las puertas mejoraban la protección en caso de impacto lateral.

El motor diésel de cuatro cilindros en línea fue introducido por primera vez en 1981. Con el motor de combustión espontánea, la tercera generación del Transporter volvió a remontar el vuelo; un año después, el potente motor bóxer refrigerado por agua permitió consolidar aún más el despegue.

En la feria IAA de Frankfurt se presentó el camión de entre 6 y 9 toneladas de peso autorizado del tren de carretera, fruto de la cooperación entre Volkswagen y MAN.

1981: 25 aniversario de la fábrica de Volkswagen en Hanóver
El 8 de marzo, la fábrica de Volkswagen en Hanóver celebró su 25 aniversario: desde la inauguración, más de 5 millones de vehículos comerciales habían salido de su línea de montaje. El motor bóxer refrigerado por agua y el motor diésel modificado del Golf lograron aportar al Transporter la mejora que tan urgentemente necesitaba. En aquel momento, los responsables del motor diésel seguramente aún no eran conscientes de que acababan de escribir una página totalmente nueva en la historia de éxito de la empresa.

En cualquier caso, los propulsores del nuevo Transporter, algo faltos de fuelle al principio, pasaron rápidamente a ser objeto de mimos y atenciones: en 1982 se introdujeron dos nuevos motores refrigerados por agua y una caja de cambios de 5 velocidades (opcional), en 1983 se lanzó un motor de inyección de 66 kW con catalizador y dirección asistida (opcional), en 1985 comenzó la producción de la versión con tracción total "Syncro" (cuyas piezas se fabricaban en Hanóver y, en virtud de un acuerdo de cooperación, el montaje final se efectuaba en las instalaciones de Steyr Daimler Puch, en Graz) y también apareció un nuevo motor más potente (de 82 kW) y el turbodiésel.

En Brasil, la empresa Volkswagen Caminhoes Ltda. comenzó la producción de camiones de peso medio con un peso autorizado del tren de carretera de 11 a 13 t.

Inicio de la producción de la versión diésel del Volkswagen Transporter en la fábrica de Hanóver.

El 13 de noviembre, el consejo de supervisión decide nombrar un sustituto para el presidente de la junta directiva, Toni Schmücker, que había caído enfermo. Se elige como sucesor a Carl H. Hahn.

El 14 de diciembre, el primer Volkswagen Transporter fabricado por la empresa Volkswagen Argentina S. A. de Buenos Aires sale de la línea de producción.

1982
El 30 de septiembre se firma un acuerdo de cooperación, licencias y asistencia técnica con el fabricante de automóviles SEAT, de Barcelona.

Presentación del Volkswagen Caddy en versión pick-up, desarrollado a partir del Golf en los EE. UU. y fabricado para los mercados europeos por TAS (Yugoslavia).

La generación anterior de motores refrigerados por aire del Volkswagen Transporter es sustituida por motores bóxer refrigerados por agua de nuevo diseño con potencias entre 44 y 57 kW.